Ir al contenido principal

Costumbrismos

La verdad, hay veces que cuando la gente por año nuevo se dice a si misma sus propositos, creen que realmente solo por decirlos en esa fecha llamativa, ya que me niego a llamarla especial, sera más fácil de cumplir. Piensan que tras engullir 12 uvas, una suerte de conjunción místico estelar, hará que cualquier meta que se propongan mientras algún familiar les realiza la maniobra de Heimlich tenga un requisito menor de fuerza de voluntad, esfuerzo o constancia (o cualquier combinacion de esas tres).

Lo cierto es que para cualquier intento que nos propongamos hacer, es necesario que salga de nosotros mismos, que digamos y nos forcemos a hacerlo. Lei en cierta ocasion que para que una acción se vuelva un hábito es necesario repetirla incansablemente durante 21 días. No se hasta que punto pueda ser acertada la frase, pero lo cierto es que cualquier cosa que nos impongamos a hacer, con el tiempo si somos constantes, siempre se hace más llevadera y si nos acostumbramos a ella, en el momento que no podamos hacerla, notaremos que la echamos en falta.

Algunas personas quizas se piensen que es mero mito, pero solo debemos pensar en cosas tan simples como las tradiciones. Y no me refiero a las tradiciones ancestrales de fiestas y acontecimientos, que bien podrían servir de igual modo para ilustrar lo que quiero decir. Me refiero a esas pequeñas tradiciones que cada uno realiza. Durante un mes se levanta a las 7 para ir a trabajar, se toma a diario un cafe y una tostada y a las 8 llega a su lugar de trabajo. Quien dice un mes, puede decir algo más de tiempo, según lo precario que sea su contrato. Si en un momento se queda en paro, los primeros dias sin tener que hacer la mecanica de levantarse-desayunar-trabajar, seguira levantandose a las 7 y posiblemente por inercia desayunara cafe y tostada. Y si habia pausa para un cafelito a media mañana, lo echara en falta si no lo toma.

Lo mismo que Pavlov demostró con perros y una campanilla, es lo que nos hacemos a nosotros mismos a distintas escalas. Condicionamos nuestro comportamiento para el dia a dia, condicionan nuestro comportamiento para cada año. Al final nos atamos tanto a lo usual que el viajar, una necesidad para nuestra comprensión, se convierte a nuestros ojos en un mero entretenimiento con el que escapar de la rutina. Pensamos que viajar es solo un lujo, conocer otras culturas una utopia y saborear nuevos aires un idilio de verano, cuando la realidad es que viajar es algo que no deberiamos perder, deberia ser una rutina mas y aunque parezca que los condicionamientos y tradiciones al hacerlos nos dan tanta facilidad como libertad nos cortan, la costumbre de viajar es posiblemente de las pocas que mereceria la pena asentar en nuestras vidas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Canciones

 La música tronaba en la sala desde los altavoces colocados en las esquinas. En el centro, la pista de baile estaba llena y la gente bailaba animada por las canciones que sonaban, a cada cual más conocida y siendo coreada por todos mientras no dejaban de moverse. En la barra había gente pidiendo sus copas pendientes de volver a la pista con recarga del combustible de una noche de fiesta. Pero él tenía su cerveza en la mano, el brazo acodado en la barra y miraba con tranquilidad observando a la gente. Era algo rutinario, miraba y evaluaba. Primero la cara, luego un vistazo rápido al cuerpo o al menos a lo que podía ver entre el gentío. Si se acercaban a la barra a pedir, era la mejor manera de hacer una evaluación más certera del físico. Y por supuesto, para terminar, a quienes más le llamaban la atención, llevar de manera inconsciente la cuenta de las consumiciones que llevaba tomadas. Si para antes de la tercera se retiraban de la pista, perdía todo interés y buscaba a alguien ent...

Camino a cualquier lugar

El sol brillaba en lo alto, a lo lejos las montañas. Por delante el camino sin saber a donde ir. Le habían forzado a abandonar todo refugio, primero en el pueblo, luego en el bosque. Con un suspiro tomó su hatillo y siguió caminando. Había tenido sueños de grandeza, llegar a ser alguien y vivir sin más preocupación que la ropa a usar ese día. Pero se había encontrado con un mundo cruel, despiadado y que no permitía que los recién llegados pudieran elegir su lugar. Un mundo lleno de personas que solo miraban por hacer fracasar a los demás en lugar de conseguir mejorar ellos mismos, donde la máxima era la envidia y no la eficiencia. En el que si querías hacerte un hueco era necesario a base de dentelladas y codazos. Suspiró y siguió su camino, un pie tras otro. Ya no había vuelta de hoja, pues el mundo le había quitado todo. Solo le quedaba la vida que estaba viviendo para manterse. No sabía que le deparaba el futuro, ni donde acabaría, pero como le decían siempre, vivir es levantars...

Caza II

 La niebla de la mañana se había despejado de la zona y frente a ellos se encontraban en la distancia unos venados. Se detuvieron en el mismo silencio en el que habían caminado hasta allí y tras unos gestos del líder, se fueron dispersando hacia los lados, sin hacer ruido alguno que pudiera alertar a las presas. El joven se quedó junto al líder, puesto que tenía una misión de vital importancia, la de disparar el primer proyectil que marcaría la presa que debían abatir.  Ni siquiera le habían dicho a cual apuntar, era parte de su prueba el elegir con sabiduría e instinto. Además, si fallaba al disparar, no habría presa que cazar en el lugar y deberían esperar a que los exploradores localizasen un punto donde se acercaran de manera frecuente para emboscar nuevas presas. Avanzó junto al líder, lentamente y en silencio, hasta que este le detuvo y con un gesto de la cabeza le indicó que era su turno de actuar, que debía completar su tarea. Respiró hondo hasta calmarse y tomó el arc...