Para muchos, el cielo es la azul o negra extensión infinita que cubre sus cabezas y por la que cabalga el sol durante el día y pasea la luna por la noche. Algunas leyendas cuentan que el cielo es una mujer, la cuidadora de los amantes trágicos y aquella que anhela con los siglos pasearse entre las vidas de los humanos a los que cubre. Pero al igual que Sol y Luna no eran lo que los mitos cuentan de ellos, Cielo era tan solo un anciano que vivía en una pequeña isla en la casa construido en lo alto de la única colina. La casa era una construcción sencilla de una planta, con habitaciones en torno a la habitación principal. En esa habitación era donde prefería recibir a las visitas, como las que subían por la colina desde el pequeño muelle donde amarraba el barco que había construido hacia siglos. Se sirvió en un vaso un poco de té y esperó paciente hasta que Océano llegó a la puerta principal, empujando a los hermanos delante suya. Los sentó a los extremos opuestos de la mesa en que se ...