Ir al contenido principal

Tú más y tú menos

El ser humano, principalmente en su parte de constructo social, no deja de sorprenderme en su hipocresía. Y aunque es un cuento viejo, el afán de buscar trabajadores hiperformados se ha convertido en una necesidad en muchos casos. Puestos de trabajos que antes un chaval podía optar hacer a medio tiempo para sacarse algo de dinero extra para costearse lo que fuera, ahora tienen requerimientos básicos como altos niveles de inglés, formación académica o más años de experiencia de los que puede contar como vida "adulta" cualquier persona.

Es una enfermedad que va in crescendo con el tiempo. Cada vez se necesita más formación, más requisitos para cualquier trabajo solo por el hecho de destacar una primera impresión por encima de los demás candidatos. Ya es indiferente tu capacidad de trabajo, como hayas realizado tus años de experiencia o si tienes verdadera motivación por el trabajo. En esta degeneración de la búsqueda de hiperespecialización no sería de extrañar que llegue un momento en el que veamos temporeros que necesitan idiomas, formación en agricultura estacional y algún master.

Aunque hay algo que es lo que chirría, por lo que al principio señalaba la hipocresía social. Si bien para contratar a un trabajador que de beneficio a la empresa se busca gente hipercualificada, pasa todo lo contrario cuando se quiere encontrar ciertos profesionales a los que hay que pagar por un servicio. No se molestan en preguntar su formación o experiencia, solo en si hacen bien su trabajo y en que no cobren caro. Son todos esos profesionales que tienen que soportar esa frase de "pues yo tengo quien me lo hace gratis" o la de "venga, hazme un favor y bájame el precio".

Porque es lo que ocurre con fotógrafos, diseñadores gráficos, ilustradores... lo que algunos en la sociedad consideran que no son trabajos "de verdad". Y lo hacen sin pudor, sin molestarse en disimularlo. Cualquiera de estos profesionales siempre se terminará encontrando a gente que intentará conseguir la rebajita, el favor o lo que sea necesario para obtener un trabajo profesional a coste 0. Incluso cuando algunos de esos son los mismos que dirigen una empresa y buscan a esa gente hiperformada, a la hora de encargar un reportaje fotográfico les importará poco la formación, solo mirarán el precio más bajo en un producto de mayor calidad.

Y el problema de esto radica en que quienes se forman, practican y se vuelven profesionales de estos trabajos se ven eclipsados por la apertura a las masas de sus herramientas de trabajo. Cualquiera puede comprar una cámara, un ordenador o una tableta gráfica y echarle unas horas a manejarlos de manera que pueden o no hacer un trabajo de cierta calidad. Y eso hace que cualquiera de su entorno piensen automáticamente que son sus profesionales particulares, algo que pasa con muchas otras profesiones.

Quizás en algún momento esta fiebre e hipocresía pasen y la sociedad pueda decir de avanzar un pasito más en un equilibrio igualitario a conseguir que deje de haber la absurda excusa y pensamiento de que la empatía es solo motivo de beneficio egoísta.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Canciones

 La música tronaba en la sala desde los altavoces colocados en las esquinas. En el centro, la pista de baile estaba llena y la gente bailaba animada por las canciones que sonaban, a cada cual más conocida y siendo coreada por todos mientras no dejaban de moverse. En la barra había gente pidiendo sus copas pendientes de volver a la pista con recarga del combustible de una noche de fiesta. Pero él tenía su cerveza en la mano, el brazo acodado en la barra y miraba con tranquilidad observando a la gente. Era algo rutinario, miraba y evaluaba. Primero la cara, luego un vistazo rápido al cuerpo o al menos a lo que podía ver entre el gentío. Si se acercaban a la barra a pedir, era la mejor manera de hacer una evaluación más certera del físico. Y por supuesto, para terminar, a quienes más le llamaban la atención, llevar de manera inconsciente la cuenta de las consumiciones que llevaba tomadas. Si para antes de la tercera se retiraban de la pista, perdía todo interés y buscaba a alguien ent...

Camino a cualquier lugar

El sol brillaba en lo alto, a lo lejos las montañas. Por delante el camino sin saber a donde ir. Le habían forzado a abandonar todo refugio, primero en el pueblo, luego en el bosque. Con un suspiro tomó su hatillo y siguió caminando. Había tenido sueños de grandeza, llegar a ser alguien y vivir sin más preocupación que la ropa a usar ese día. Pero se había encontrado con un mundo cruel, despiadado y que no permitía que los recién llegados pudieran elegir su lugar. Un mundo lleno de personas que solo miraban por hacer fracasar a los demás en lugar de conseguir mejorar ellos mismos, donde la máxima era la envidia y no la eficiencia. En el que si querías hacerte un hueco era necesario a base de dentelladas y codazos. Suspiró y siguió su camino, un pie tras otro. Ya no había vuelta de hoja, pues el mundo le había quitado todo. Solo le quedaba la vida que estaba viviendo para manterse. No sabía que le deparaba el futuro, ni donde acabaría, pero como le decían siempre, vivir es levantars...

Caza II

 La niebla de la mañana se había despejado de la zona y frente a ellos se encontraban en la distancia unos venados. Se detuvieron en el mismo silencio en el que habían caminado hasta allí y tras unos gestos del líder, se fueron dispersando hacia los lados, sin hacer ruido alguno que pudiera alertar a las presas. El joven se quedó junto al líder, puesto que tenía una misión de vital importancia, la de disparar el primer proyectil que marcaría la presa que debían abatir.  Ni siquiera le habían dicho a cual apuntar, era parte de su prueba el elegir con sabiduría e instinto. Además, si fallaba al disparar, no habría presa que cazar en el lugar y deberían esperar a que los exploradores localizasen un punto donde se acercaran de manera frecuente para emboscar nuevas presas. Avanzó junto al líder, lentamente y en silencio, hasta que este le detuvo y con un gesto de la cabeza le indicó que era su turno de actuar, que debía completar su tarea. Respiró hondo hasta calmarse y tomó el arc...