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R22

Decisiones. Debia elegir que camino tomar, que mundo seguir. Si apretaba el gatillo tendría lo que deseaba, si no lo apretaba tendría la felicidad.
Un sacrificio. Todo lo que deseamos o nos hace felices exige un sacrificio. ¿de igual valor? No tiene porque, solo algo que queramos. Perder algo que queremos para tener algo que deseamos.
Desde pequeño había escuchado esas reflexiones de boca de sus allegados, padres, familiares, y cuando creía que no se encontraría nunca en esa encrucijada de la vida, se encontraba con el dedo en el gatillo, siendo obligado a elegir, a tomar una de las cosas que suplirían lo que esperaba de la vida. Miro a ambos caminos, sin saber elegir, sin poder decantarse. El sonido de las agujas del reloj de pared resonaban con fuerza en sus oídos casi ensordecidos por el desbocado ritmo del latir de su corazón.
Poco a poco, casi sin darse cuenta, los golpes del reloj iban ralentizándose, al igual que sus latidos. El tiempo se ralentizaba, pero su mente no hacia mas que girar, incapaz de elegir, cada vez mas rápido entre los dos caminos que se abrían ante el. El tiempo cada vez mas lento. Sus dudas cada vez mas rapidas.
No se entero de cómo paso, nadie supo porque eligio esa opción. Podia elegir empezar la vida de amor con la persona que quería o no volver a verla pero tener la vida de éxito que siempre deseo. Todo dependía solo de una firma en un papel que ratificase su ascenso. Algo tan simple termino de manera trágica cuando incapaz de decidirse salto desde la azotea del edificio de oficinas. De cara al mundo, todo eran preguntas, ya que jamás había habido nadie con una mala palabra contra el, ni un mal gesto. Su trabajo duro había sido recompensado con la posibilidad de un ascenso, cosa que lejos de la envidia que pudiera suscitar en los demás, había sido para todos la opción lógica.

Pero tal como para todos solo había incognitas, solo para el, convertido ya en alma en pena, todo era lógico, un camino fácil sin necesidad de elegir. Sacrificarlo todo a cambio de no tener que volver a elegir. Una ultima elección para evitar una decisión que sus miedos habían terminado provocando.

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