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R20

En el momento de conocerse se lo había dicho. Le advirtió que tener curiosidad era algo bueno pero que buscar demasiado puede acabar teniendo malas consecuencias. Él no le había hecho caso y allí estaban ahora, apuntándose con una pistola esperando el movimiento del otro. Se miraron fijamente a los ojos y ambos recordaron todos los buenos momentos que pasaron juntos. 7 años los habían unido de una manera especial y tan solo unas horas antes él le había regalado el anillo de compromiso que ella tenia ahora en el dedo.
Se conocieron por casualidad en un día de niebla. Él trabajaba en el caso de un asesino que marcaba a sus victimas dibujando una especie de tablero de ajedrez en el pecho y dejaba una pieza del juego. Se cruzaron en la calle una vez y desde entonces no se habían separado. Ella dijo que estaba recogiendo información del asesino para escribir una noticia. Al día siguiente se volvieron a encontrar pero fue para cenar juntos y así sucedieron varias cenas más. Ella recogiendo información y él investigando el caso pudieron acercarse mucho al asesino hasta el punto que casi lo atrapo en el último asesinato. Desde el comienzo el caso se contaban ya 14 victimas y cuando él miró en el buzón esa mañana había encontrado la pista definitiva que lo podía llevar hasta el culpable.
Cuál fue su sorpresa al encontrarse a ella allí, pistola en mano esperándole. No hubo palabras, solo reproches mudos que cruzaban el aire entre ellos unidos a la tristeza del desenlace.
Sonó un disparo y ella cayó al suelo formando un charco de sangre que manaba de una herida en la cabeza. Otra detonación y su arma voló por la habitación mientras su mano sangraba y él sentía el dolor de mordedura de la bala. Miró en dirección al tirador que estaba oculto desde el principio y que no habían visto que tranquilamente avanzaba hacia la zona iluminada.
-“Un disparo más y todas las piezas estarán dispuestas”-sacó de un bolsillo las figuras de la reina y del rey.-“Ella es la reina y tu te has ganado el puesto del rey.”

Cerró los ojos mientras el asesino disparaba para seguir con su macabro juego. Y mientras sentía la bala impactar en su cabeza y taladrarla recordó que cuando le dio el anillo ella hacia planes para el resto de su vida cuando los dos dejaran el cuerpo de policía.

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