Abrió el agua de la ducha y la dejó correr sobre él. Se llevó la mano a la parte de atrás de la cabeza donde le dolía el chichón que le había causado anoche. - Estaba preocupada por ti. No contestas a ninguno de mis correos, ni mis invitaciones, nada. - ¿Y eso no te dice que no quiero saber nada de ti? Mira, no me gusta la ciudad alta y menos aun los snoobs que viven en ella. Ella terminó de entrar en el baño y se acercó a la ducha, pero no descorrió la cortina. Algo en la voz de ella hizo que él se sintiera culpable de tratarla así. - ¿Así es como me ves ahora? ¿Cómo una snoob? Yo me creí lo que me dijiste de que era diferente a todos, que yo era especial. Por eso te deje entrar... - No es eso . - la interrumpió incómodo - Sabes que te dije aquello en serio. El maldito trabajo en la ciudad alta no solo le había traído mala fama en algunas de las grandes familias, también había conseguido que en su fuga terminase encontrándose con ella y surgido... algo. Quizás si el maldit...