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Mostrando entradas de junio, 2022

Ganzúa I

 La noche se iba haciendo más oscura a medida que el sol terminaba de ocultarse tras el horizonte. La luna nueva daba más profundidad a las sombras y parecía que ni siquiera el farol sería capaz de traspasarlas. Avanzó por el camino conocido, sin necesidad de verlo, guiándose con una mano apoyada en una cuerda que estaba en el suelo, dándole la dirección correcta en la que debía ir. Consiguió así llegar a la puerta del muro trasero de la finca, que abrió lo más silenciosamente posible y pasó al otro lado.  Frente a él, la silueta negra de la mansión se recortaba contra el cielo estrellado y se fundía con todas las sombras alrededor. Abrió una mínima rendija en uno de los lados del farol, haciendo que un brillo tenue y casi imperceptible diera formas a la espesa oscuridad, lo que hizo que, una vez atravesados los maceteros y setos del jardín, pudiera llegar a una pequeña portezuela que suponía debía ser la que llevaba a las cocinas.  Para su sorpresa, la puerta se encontra...

Caza I

 Se removió inquieto en el sueño. Al final terminó despertándose y mirando a su alrededor. Los demás seguían dormidos. Por la entrada se atisbaban los primeros resplandores del día, pronto amanecería. Amanecer. Toda somnolencia se le disipó al caer en la cuenta de ello. Hoy era el día en que lo llevarían en el grupo de caza por primera vez para enseñarle.  Con cuidado de no despertar al resto, se deslizó entre ir de puntillas y a gatas a la salida y una vez fuera se estiró preparándose para lo que venía. Era joven y eso quería decir que aún estaba por determinar cual sería su puesto dentro del grupo, que tarea adquiriría para su vida adulta. Ya había salido con los exploradores y con los recolectores. Después de hoy con los cazadores, los líderes se reunirían para determinar en cual de los cuatro grupos encajaban mejor sus habilidades y sería bendecido para su cometido.  La rutina habitual a la que estaban acostumbrados hacía el proceso de empezar el día una tarea escalon...

Paquete

Estaba ingrávido, flotando en una cápsula sin que la gravedad atase sus pies al suelo. Cerró los ojos pensando que no quedaba energía, que como esas películas de gente en naves varadas en el espacio, al final todo terminaría en silencio y la verdad es que no le desagradaba la idea. Entonces un pensamiento al recordar una película. Si la nave no tenía energía ¿Cómo podía tener gravedad en la nave el tío de Ironman? No estaba girando, nada funcionaba... ¿cómo? Se esforzó por apartarlo de su cabeza, a ese lo rescataban y era famoso. Él por el contrario era un repartidor cualquiera, del que ni siquiera su nombre sabían quienes les entregaba los paquetes. Reparto rápido a donde estuvieran, era tomar la entrega en la central y salir volando a entregarlo. Y por esta entrega ahora estaba en este lío. Iba de vuelta tras entregar el paquete cuando una explosión lo había dejado flotando, sin poder llegar a tiempo de coger el siguiente encargo. O cualquier otro, la verdad. El tiempo fuera de su ca...

Sombras

 Rodó por el suelo a causa de su tropiezo. Se esforzaba por levantarse y sin saber bien como, consiguió plantar el pie lo suficientemente firme como para arrancar de nuevo la carrera que se había interrumpido por su tropiezo. Debía al menos salir del parque, al menos si quería tener una oportunidad de poder contarlo.  Sabía que la idea de buscar las leyendas ocultas era mala. No le daba miedo lo sobrenatural, pero la noche en el parque, con lo enorme que era, era una pésima idea. Se había imaginado media docena de situaciones de peligro. Desde una pandilla que querría divertirse a costa de ellos, hasta algún yonqui que no se andaría con rodeos con tal de poder conseguir el próximo tiro de droga que le quite el mono. Pero de seguro, lo que no esperaba era que de los seis que eran, fuera el único que pudiera salir corriendo mientras los demás agonizaban.  Su mente estaba dividida mientras intentaba orientarse hacia la salida más cercana del parque. Quería por un lado volver...

Cruz

¿Cómo era eso qué siempre solía decir su padre? ¿La suerte sonríe a los valientes? ¿Era así? Seguía dándole vueltas, intentando recordar, cuando lanzó al aire la moneda. Cara, era el pensamiento que por un momento cruzó por encima de las vías del otro tren de ideas. Cogió la moneda en plena caída y la planto en el dorso de su mano. Cruz. Quizás podría verlo como un augurio, si es que creyera en la suerte. Pero lo único que termina siendo válido en el mundo es aprovechar las oportunidades en el momento justo. No es suerte, a veces solo un momento breve, de unos segundos, en donde tomas la acción y todo sale rodado. Un momento antes o después y todo termina como el trabajo anterior a que le contrataran. A él y a otra veintena más. Se guardó la moneda en el bolsillo y entró con los últimos a la reunión previa al trabajo. Parecía algo sacado de una película de acción. Un grupo por los pasillos de servicio, otro por la puerta principal, y dos esperando en distintos lugares para actuar en fu...