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Visión

Cualquiera podría decir que era un mal día para salir. Quizás tendrían razón. Y aún así, a pesar de todo, se sentía vivo a pesar de los días que hacía que no pensaba, que no sentía, que no existía.

Era irónico pensar en sentirse más vivo que nunca, en mitad de una guerra, entre el olor de muerte y alcohol. Caminó entre las trincheras del combate, con gente derrumbada a los lados, incapaces de sostener la cabeza en alto de puro cansancio, apesadumbrados por la desazón y la desesperanza. Veía como algunos se levantaban con un esfuerzo digno de Atlas y continuaban la lucha, armas en mano y arreglandose el traje de combate.

Caminaba entre los heridos y los muertos, viendo lágrimas y silencios, pero tambien gente que no se detenía. En una guerra no hay tiempo para llorar a los caídos, a menos que quieras unirte a ellos. Las marchas forzadas, el incansable esfuerzo y ojos apagados, unos por tristeza, otros por cansancio de luchar contra un enemigo que golpea como la marea, en oleadas constantes.

Él estaba allí en la vorágine de todo el combate, viendo como era el sufrimiento y la muerte en primera persona. Y aún así se senta vivo, agradecido de tener la oportunidad de ver aquello, dibujandose una sonrisa que desentonaba con el plomizo ambiente que reinaba a su alrededor. Aquello era, en una palabra....

Fascinante.

Se llevó las manos a la cabeza y con cuidado se quitó el sistema de recreación virtual. Había sido una experiencia vívida. Viajar de aquella manera en el tiempo a tiempos cruentos y brutales capaces de sumir al mundo en caos y odio. Y solo era un prototipo de la historia más reciente de los últimos dos siglos, lo que hizo que un escalofrío recorriera su espalda ante la expectación de poder revivir épocas anteriores.

Miró a la joven que mantenía la vista en él, expectante por su evaluación, deseosa de saber si necesitaria hablar con otro inversor o su proyecto, esa maravilla, podría alcanzar metas más altas. Y sabía precisamente lo que debía hacer: sacarle provecho. Quizás un parque temático, un par de juegos, alguna manera de hacer películas... Necesitaba que ella firmase la permanencia con él y entonces, con los mejores expertos que pudiera conseguir, recrearla entera, convertir este invento en el referente que hiciera obsoletos libros y museos.

Así que una sonrisa, un movimiento de cabeza y el mundo por fin podría tener la manera de convertir la historia en algo más que papeles y vidrieras.

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