Apagó el televisor sin que hubiera alguna noticia de los acontecimientos de esa semana. Las revueltas eran violentas en algunos sitios y aún así no se habían hecho eco de ningún incidente. Tan solo trataban el asunto como si fueran unas reuniones masivas que no molestaban a nadie. Pero lo había visto, como la gente caía, como las calles resbalaban empapadas en sangre de los heridos y muertos por la andanada de disparos. Como unos y otros avanzaban sobre los cuerpos de los caídos por los que no podían hacer nada. La policía había sido retirada tras los primeros tiroteos. No estaban preparados para afrontar eso, solo esperaban haber encontrado una lluvia de piedras, quizás alguna bomba incendiaria, pero no los disparos, no los asaltos armados. En su lugar el ejercito tomó posiciones y no perdonaron las cargas. La gente siempre se había quejado de las cargas de los cuerpos de seguridad, siempre habían sido primera página de los periódicos y noticieros, pero este cambio de roles quedó...